Cómo limpiar, descalcificar y mantener un generador de vapor

En el sector de electrodomésticos menores, la central de vapor es un poco menos común que su homólogo, el hierro de planchar. Aunque menos conocida, sigue siendo excelente para eliminar las arrugas de la ropa y ofrece un ahorro significativo de tiempo para completar rápidamente la tarea de planchar. Sin embargo, para mantener su ropa impecable, es importante saber cómo limpiar y cuidar de su central de vapor sin dañarla o dejar arañazos en su suela. Mal cuidado, este electrodoméstico corre el riesgo de fallar muy rápidamente. Sabemos que es preferible usar agua desmineralizada en lugar de agua del grifo para llenar el depósito de agua. Pero, ¿y la limpieza del propio aparato? Aquí te explicamos cómo asegurar una vida útil mejor para tu central de vapor con algunos gestos fáciles para muchos usos.

Quédate tranquilo, ¡es tan fácil como con los hierros de planchar!
Algunas señales de que es hora de limpiar tu central de vapor:

  1. El aparato está goteando.
  2. El tiempo de calentamiento ya no es tan rápido.
  3. El flujo de vapor de alta presión no es el mismo: no hay suficiente vapor o ninguno debido a la acumulación de sarro en el aparato.
  4. El vaporizador deja manchas en la ropa.
  5. El vaporizador escupe agua o cal.
    Cómo limpiar y descalcificar el interior de la central de vapor sin dañarla:

Algunos modelos tienen un sistema antical integrado con un filtro que permite limitar la acumulación de sarro. Si no es el caso de tu modelo, será necesario realizar un mantenimiento regular para evitar que se acumule demasiado. Esta etapa será más o menos importante dependiendo de la dureza del agua utilizada en el depósito para mantener una buena evacuación del vapor desde el depósito. Para esto, opta por ácido cítrico o vinagre blanco. Sin embargo, este último nunca debe usarse puro. Dilúyelo en 1/3 o 2/3 en agua. En caso de duda, es preferible utilizar ácido cítrico, que es un descalcificador muy eficaz pero suave, y que también se puede utilizar para descalcificar la lavadora.
Para ello, vierte el producto en el depósito de la central. Con movimientos de vaivén, distribuye el producto por todo el aparato. Luego, deja actuar durante unos minutos antes de activar algunos chorros de vapor. Apaga y desconecta el aparato y deja que se enfríe. Finalmente, vacía el depósito pasando trapos viejos para una buena descalcificación de los orificios de la suela. Enjuaga el depósito varias veces con agua limpia.

Y para recuperar una suela impecable:

Con agujeros bloqueados por el sarro, la suela puede manchar la ropa y deslizarse menos. Para limpiarla, comienza apagando, dejando enfriar y desconectando el aparato. Luego, encuentra un recipiente lo suficientemente grande como para sumergir el hierro. Vierte un poco de ácido cítrico o vinagre de alcohol diluido en agua para sumergir la suela. Luego, deja reposar durante algunas horas o incluso durante la noche. Solo queda limpiar cuidadosamente la suela con un paño húmedo y luego con un paño seco y suave. Después de este procedimiento, no olvides planchar primero las prendas menos delicadas (paños de cocina, etc.), ya que pueden expulsar residuos de cal después de esta limpieza. Puedes eliminar rápidamente estos depósitos activando varias veces la producción de vapor.

Otro consejo 💡:

En caso de obstrucción grave, coloca sal en una tira de papel encerado colocada en la tabla de planchar. Enciende el hierro y pásalo sobre el papel encerado con movimientos amplios de arriba hacia abajo y de izquierda a derecha. La suela quedará impecable nuevamente.

Último consejo:

Los electrodomésticos a menudo no toleran bien el no uso prolongado, especialmente los que funcionan con agua. Por lo tanto, para evitar el riesgo de oxidación y la formación de sarro y moho, recuerda vaciar el depósito antes de salir de vacaciones o declarar una huelga a la tarea de planchar. Deja la tapa del depósito abierta hasta que vuelva la tarea de planchar, y todo estará bien.

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