¿Es posible refrescar la casa sin usar el aire acondicionado? Existe un truco que hemos heredado de nuestros antepasados. Veamos cuál es y cómo replicarlo en nuestra propia casa.
En ciertos días calurosos de verano, parece que no podemos sobrevivir sin el aire acondicionado. Afortunadamente, podemos refrescar la casa utilizando otro método.

REFRESCAR LA CASA SIN AIRE ACONDICIONADO
El aire acondicionado puede ser una bendición para refrescar la casa en los calurosos días de verano. Sin embargo, no siempre es posible utilizar el aire acondicionado, especialmente en el dormitorio, donde dejarlo encendido toda la noche puede ser perjudicial y causar efectos secundarios. Sin mencionar el gasto económico en términos de electricidad.
Afortunadamente, además del aire acondicionado, podemos refrescar la casa con un método que no requiere electricidad y que ha sido desarrollado por nuestros antepasados. Este método será útil, especialmente para refrescar una habitación a la vez, como por ejemplo el dormitorio, donde el calor extremo se siente más intensamente por la noche y nos impide dormir.
¿Cómo hacerlo?
Los trucos más clásicos, que todos conocemos, incluyen cerrar las persianas y cerrar todas las ventanas y balcones expuestos al sur de la casa. De esta manera, evitaremos que el calor entre en la casa o, al menos, limitaremos sus efectos.
Para poner en práctica el truco de nuestros antepasados, necesitarás una botella de agua. Puede ser una botella de plástico que debes llenar con agua corriente. Después de llenarla, la botella debe colocarse en el congelador durante unas horas para que se congele.

Una vez que la botella esté congelada, puedes colocarla al pie de la cama o en la mesita de noche, en el dormitorio. Brindará una agradable frescura a quienes estén cerca de ella. Por supuesto, cuando el hielo dentro de la botella comience a derretirse, la frescura se terminará. Por eso, deberías tener otras botellas de reserva en el congelador para poder alternarlas.
Si el calor es demasiado intenso, puedes encender el ventilador y colocar la botella de agua congelada delante de él, lo que liberará su frescura en toda la habitación. También en este caso, la botella deberá ser cambiada cuando comience a derretirse el hielo en su interior.
Si las botellas no funcionan, puedes utilizar el truco de la sábana, que implica colocar una sábana mojada en la habitación. A medida que se seque durante la noche, liberará humedad en la habitación haciéndola más fresca. Este efecto se puede amplificar encendiendo un ventilador.
