En invierno, a menudo disfrutamos pasar tiempo en casa, abrigados y cómodos. Sin embargo, basta con que el aislamiento no sea perfecto para que los radiadores funcionen a toda máquina. De lo contrario, literalmente nos congelamos en el lugar y nos vemos obligados a convertirnos en mantas ambulantes hasta que vuelva la temporada cálida. Para ahorrar energía y reducir la necesidad de calentar tu hogar, es crucial buscar y eliminar todas las pequeñas pérdidas de calor que aumentan tus facturas energéticas. En este sentido, cada gesto cuenta, incluso los más simples. Descubre estas ocho estrategias que marcan la diferencia en tiempos de frío.
Índice
- Sellado de puertas y ventanas, una medida infalible Las puertas y ventanas son puntos de entrada por donde el frío fácilmente se cuela. Es esencial verificar con la mano si sientes corrientes de aire frío alrededor de sus marcos. Si es así, puedes ir a una ferretería para comprar juntas aislantes adhesivas o cortinas térmicas para colocar frente a las puertas o ventanales.
- Aislar la chimenea para reducir las pérdidas de calor Disfrutar de un hermoso fuego en la chimenea puede reconfortar el espíritu. Sin embargo, si usas poco la chimenea o no está encendida todo el tiempo (lo cual suele ser cierto), el frío puede colarse por su conducto. Para evitar pérdidas de calor, es necesario cerrar la trampilla o adquirir un globo de chimenea desmontable en una tienda. Este accesorio es fácil de instalar y quitar para encender un fuego cuando lo desees.
- Mantener los radiadores en buen estado: un aspecto importante Para garantizar su correcto funcionamiento y una emisión óptima de calor, es necesario mimar a tus radiadores. Esto incluye purgarlos antes de encenderlos para eliminar el aire en el circuito de calefacción. Además de purgarlos, no dudes en limpiar y quitar el polvo, así como despejar los adornos o muebles cercanos que impidan la propagación del calor. Así mejorarán sus prestaciones energéticas.
- Utilizar placas metálicas detrás de los aparatos de calefacción Las pérdidas de calor a través de las paredes son un problema común, pero fácil de evitar. Para ello, basta con adquirir rollos o placas de aislamiento térmico en una ferretería. Luego, puedes instalar estos materiales detrás de los radiadores. Además, es fácil recortar estos aislantes a las dimensiones adecuadas, lo que los hace más discretos.
- Evitar las pérdidas de calor cerrando las persianas por la noche Durante el día, el sol calienta naturalmente las habitaciones de la casa. Es importante abrir completamente las persianas por la mañana para dejar entrar la luz y el calor. Sin embargo, por la noche, el calor se escapa rápidamente por las ventanas. Por tanto, para ahorrar en tus facturas de energía, recuerda cerrar las persianas para crear una barrera efectiva contra el frío y así limitar los intercambios térmicos con el exterior. En verano, se puede hacer lo contrario cerrando las persianas durante el día para evitar que entre el calor y abriéndolas por la noche (con mosquitero si es posible) para dejar pasar un agradable soplo de aire fresco al interior.
Nota: En todos los casos, también es posible aislar las ventanas con una lámina de doble acristalamiento antifrío para mejorar el confort. Por supuesto, esto no reemplaza un buen doble o triple acristalamiento (especialmente en términos de aislamiento acústico), pero puede ser una gran ayuda para reducir las pérdidas de calor a bajo costo.
- Optimizar el diseño del hogar para reducir las pérdidas de calor Para optimizar la calefacción, cubre las paredes con cuadros y los suelos con alfombras. Esto limitará los intercambios térmicos a través de las paredes o el suelo de madera al tiempo que hace la decoración más cálida. En resumen, es una ganancia. Los amantes de los libros también pueden disfrutar con una gran biblioteca llena de bonitos libros (¡como ladrillos térmicos que evitan las pérdidas de calor!).
- Usar correctamente el sistema de ventilación para evitar las pérdidas de calor La ventilación mecánica controlada (VMC) permite la extracción del aire húmedo hacia el exterior de la habitación. Sin embargo, este dispositivo tiene varias velocidades y es importante elegir la velocidad adecuada para optimizar su eficiencia y reducir las pérdidas de calor. De hecho, si se utiliza a una velocidad muy alta y durante mucho tiempo, la VMC puede provocar también una extracción de aire caliente. Por lo tanto, evita usarla a máxima velocidad todo el día para no calentar la habitación innecesariamente y haz un uso inteligente de este equipo.
- Considera cerrar las habitaciones no utilizadas Durante el día, no es necesario calentar completamente el baño o las habitaciones. Sin embargo, no queremos que el aire frío que reina allí contamine el resto de la casa, especialmente las áreas clave como la sala de estar o el comedor. Por tanto, mantén cerrada la puerta de las habitaciones no utilizadas, especialmente la lavandería, el sótano o el garaje, lugares particularmente fríos. Si esto no es suficiente, añade un tope de puerta y/o juntas para aislar mejor estas puertas y la puerta de entrada, evitando así que entre el frío en la casa.
