Cuando cocinamos en la cocina, el hogar se llena de aromas agradables. Sin embargo, el olor de alimentos fritos puede convertirse en un verdadero problema, impregnando rápidamente los muebles, el cabello, la ropa y persistiendo durante un tiempo considerable.
¿Qué hacer?
Si sigues todos estos consejos, en solo 5 minutos no habrá rastro del olor a cebolla frita o al humo de carne quemada en tu hogar. Aquí te presentamos tres productos comúnmente disponibles y efectivos.

1. Ventilación y Aire Fresco
Incluso el mejor ambientador no neutraliza por completo el olor de alimentos fritos. En la mayoría de los casos, después de rociar el producto “aromatizante”, el olor se vuelve aún más intenso. Para evitar esto, ventila la habitación primero. Antes de freír, es recomendable abrir las ventanas.
2. Bicarbonato de Sodio
Este polvo versátil suele aparecer en todo tipo de consejos para mejorar el orden en el hogar. Vierte unas cucharadas de bicarbonato de sodio en un vaso o taza y colócalo cerca de la estufa. Este producto absorberá la mayoría del olor.
3. Limón
Durante la cocción, coloca una olla con agua en la hornilla vecina y lleva el agua a ebullición. Luego, agrega unas rodajas de limón y mantenlo a fuego lento. El aroma cítrico se esparcirá por toda la cocina. Si alguna vez se te quema algo en la sartén, agrega una o dos cucharadas de bicarbonato de sodio. Esto facilitará la limpieza de la sartén.

4. Vinagre con Especias
En una olla con agua, agrega un poco de vinagre, varias hojas de laurel, media cucharadita de canela y la cáscara de una naranja. Hierve la mezcla durante unos 5 minutos para eliminar los olores persistentes de la cocina.
En la práctica, incluso los olores más fuertes desaparecerán casi de inmediato, y lo mejor de todo, no requerirá mucho esfuerzo.
¿Cuáles son tus trucos para lograr un aire fresco después de freír? ¡Comparte tus comentarios en Facebook!