Descubre los Maravillosos Beneficios del Aceite de Lavanda Hecho en Casa

 La lavanda es una planta muy valorada, puedes crear tu propio aceite de lavanda en casa. Este aceite no solo tiene un aroma agradable, sino que también posee propiedades relajantes y beneficios para la piel. La lavanda se utiliza como un efectivo repelente natural, ayuda a alejar las polillas del armario, se encuentra en productos de belleza y, gracias a su aroma distintivo, se utiliza como ambientador. En la fabricación del aceite, se utilizan principalmente las flores de lavanda, aunque también se pueden emplear las hojas. Las flores deben ser recolectadas en días calurosos, ya que es cuando contienen la mayor cantidad de aceites esenciales.

Consejo: Si no puedes obtener flores frescas de lavanda, también puedes usarlas secas. Necesitarás flores frescas o secas de lavanda, un recipiente con tapa (puede ser un frasco de conservas) y un aceite neutro sin aroma, como el aceite de almendra. 

Procedimiento:

  1. Coloca las flores de lavanda en el frasco y cúbrelo con el aceite, asegurándote de que estén completamente sumergidas.
  2. Cierra el frasco con la tapa y déjalo reposar en un lugar cálido durante 3 semanas.
  3. Agita el contenido del frasco todos los días.
  4. Después de este tiempo, filtra el aceite y almacénalo en botellas oscuras.

Usos: El aceite de lavanda se aplica sobre la piel y se utiliza, por ejemplo, en aromaterapia. Beneficia a la salud de la piel, la nutre y ayuda en la recuperación después de quemaduras solares. También favorece la regeneración de la piel y tiene efectos relajantes. Por estas razones, se utiliza como aceite de masaje, aliviando los músculos y reduciendo el dolor. Además, puede ayudar en la cicatrización de heridas, aplicándolo en picaduras, erupciones, eczemas, quemaduras, acné, rasguños e incluso cicatrices. También actúa como repelente de insectos gracias a su aroma. A diferencia de algunos repelentes comerciales, el aceite de lavanda no es perjudicial. También se utiliza para problemas de sueño y previene la aparición de granos durante la adolescencia. Previene infecciones, reduce la grasa en la piel y suaviza las cicatrices del acné. También se usa para el cuidado del cabello, limitando la caída del mismo. Como puedes ver, el aceite de lavanda es realmente beneficioso y su preparación es muy sencilla, por lo que vale la pena tenerlo en tu botiquín natural en casa. ¡Te deseamos mucha salud!