Hola, y bienvenidos. Soy Socorro Treviño, nacida y criada en Montemorelos, Nuevo León, la capital naranjera, como decimos con orgullo. Aquí el verano pasa de los cuarenta grados, la lluvia llega cuando quiere y el agua se cuida como si fuera dinero. De esa escuela salen los mejores trucos, y este sitio es mi manera de compartirlos.
Tres naranjos y una llave de agua
En la casa de mis papás había tres naranjos, un nogal y una llave de agua que mi mamá vigilaba como guardia. Ahí aprendí la primera lección del norte: no se riega cuando uno quiere, se riega cuando la planta lo necesita, temprano y al pie. Mi papá injertaba los naranjos él mismo, con una navaja y mucha paciencia, y yo le detenía la cinta.
Treinta y cinco años de maestra
Fui maestra de primaria treinta y cinco años, en escuelas de Montemorelos, Allende y Linares. En cada escuela armé un huerto con los niños: cajones de calabacitas, chiles, rábanos y un rincón de nopales que nunca nos falló. Aprendí que si un niño de ocho años puede sacar adelante un huerto con poca agua, cualquiera puede. Por eso aquí explico todo clarito, paso a paso, como en el pizarrón.
Don Beto y la carne asada
Estoy casada con Beto, que trabajó en las empacadoras de naranja y ahora es campeón de dominó en la plaza. Los domingos hay carne asada en el patio, bajo el nogal, y él presume que la sombra la plantó él, aunque el nogal ya estaba cuando llegamos. Tenemos tres hijas y cinco nietos, y la más chica ya tiene su propia maceta de chiles piquín.
Mis pequeños gustos
Escribo en las mañanas, antes de que apriete el calor, con un café de olla y una tortilla de harina recién hecha. Mis debilidades, lo confieso: un vaso de jugo de naranja de mi propio árbol, el olor del azahar en marzo y las tardes de lluvia, que aquí son tan pocas que se celebran.
Lo que van a encontrar aquí
Trucos para tener un huerto de patio en el norte: qué sembrar cuando aprieta el calor, cómo regar mucho con poca agua, cómo cuidar naranjos, limones y nogales, y qué plantas siguen verdes aunque no llueva en meses. Todo probado en mi patio y en los huertos de mis escuelas. Más adelante también voy a compartir las recetas de mi cocina norteña.
Si mis consejos les sirven en su propio patio, ya cumplí. Y si quieren escribirme, en la página de contacto encuentran todo. Aquí los espero.
— Socorro, desde Montemorelos, Nuevo León